VLOG: LAS RIQUEZAS Y LA FE. 1ºTimoteo 6:17-21 [Seis semanas con 1ºTimoteo]


1º Timoteo. Breve tratado. 
1 Timoteo 6. Semana 6. Procedimientos en el sistema social y la vida piadosa.

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LAS RIQUEZAS Y LA FE:
1ºTimoteo 6:17-21

Todos deben poner su esperanza en Dios y es Él quien nos provee para que disfrutemos de lo que, en su bondad, nos ha dado para que administremos. El es nuestro proveedor y quiere que disfrutemos todo lo que Él nos ha dado.

El primer contraste que aparece en esta sección tiene que ver con la respuesta a la siguiente pregunta: ¿En dónde estamos depositando nuestras esperanzas?
Por un lado tenemos las riquezas terrenales y por el otro una vida abundante junto al Dios vivo. Es innegable que siempre habrá ricos y pobres, o mejor dicho, gente con mayor cantidad de ventajas materiales y personas con poco acceso a recursos y posesiones, pero la vida centrada en Cristo nos posiciona a todos en igualdad de condiciones ante los beneficios celestiales. La verdadera diferencia es si nuestra esperanza está en Cristo o en las posesiones, y aquí tenemos un llamado de atención a no perder el foco y el eje de nuestra FE que está basada en las cosas eternas. El desafío es saber si a pesar de las riquezas, aquellos que las poseen, pueden mantenerse fuera del egoísmo, la altivez, el orgullo y la arrogancia.

El segundo contraste que vemos es la verdadera acumulación de riquezas basada en la vida piadosa. Esta nueva manera de vivir está en completa oposición a las falsas enseñanzas sustentadas en las ganancias deshonestas de la que habla esta carta (6:9). Debemos ser ricos. ¿En qué?: en buenas obras, haciendo el bien, siendo generosos, desprendidos y dadivosos. La verdadera riqueza radica en dar y no en recibir y acumular y este principio lo ejemplificó Jesucristo al dar su vida por nosotros sin estimar que era el Dios creador del universo.

La salvación consiste en poner nuestra esperanza en Jesucristo. La vida piadosa e íntegra construye en nosotros bases sólidas y eternas y nos lleva a ver y entender que la mejor inversión es compartir generosamente nuestros bienes mundanos. Solamente de esta manera podemos entender que “más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35), esto no es sufrir perdidas sino que es acumular tesoros de naturaleza cósmica y eterna. Este es un buen fundamento para nuestro futuro en el que viviremos una eternidad ejerciendo la integridad invertida invasivamente en todas las áreas de nuestras vidas mientras hemos vivido en esta tierra.

La carta a Timoteo termina haciendo una reiteración respecto de las cosas que debe custodiar y las que activamente le corresponde evitar. La respuesta enérgica que Timoteo debe expresar radicalmente es de oponerse al conocimiento que se levanta contra la verdad, de confrontar esa ciencia de falsos argumentos que tiene el poder de desviar a muchos de la FE.



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